sábado, 18 de febrero de 2012



 En busca de la felicidad

Acabo de ver esa película.
Qué hermosa enseñanza que tiene.

Nunca creí que los sueños podían volverse realidad.
Nunca entendí porque la gente decía “nunca dejes de soñar, soñar no cuesta nada”. Yo creía que los sueños si costaban, y mucho. Costaban la infelicidad al no lograrlo.
 Creía que los sueños eran vanas ilusiones que con el tiempo se rompían.
Creía que por lo tanto no debía soñar, con nada. Porque luego sería infeliz al no conseguirlo.
Pero tal vez, eso no es cierto. Tal vez, si uno lucha por lo que quiere, lo puede conseguir.
Entendí que no es un trabajo fácil. Algunos dicen “soñar no cuesta nada, soñar y nada más”.Pero en realidad, soñar cuesta, y mucho. Cuesta un arduo trabajo. Cuesta no rendirse. Cuesta seguir, pase lo que pase. Cuesta luchar hasta alcanzarlo.
Pero vale la pena, no solo haberlo cumplido, si no también la felicidad que logras con ello.

 
Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo.
 Si tienes un sueño tienes que protegerlo.
Las personas que no son capaces de hacer algo 
te dirán que tú tampoco puedes.
Si quieres algo ve  por ello y punto.


 

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